El Grupo Popular en la Diputación de Cáceres ha defendido en el pleno celebrado hoy una mejora en la gestión de residuos en los municipios de la provincia. Cambios que deben centrarse en campañas reales de concienciación, unas ordenanzas comunes y apoyo técnico y material para los municipios.

 

“No depende del alcalde que gobierne, ni del color del ayuntamiento, ni del modelo de gestión que se aplique. Es un problema de hábitos. Y los hábitos, cuando fallan durante años, acaban convirtiéndose en conflicto vecinal, en desgaste institucional y, si no actuamos a tiempo, en problema político”, ha señalado el diputado popular Luis Miguel Núñez.

 

En este sentido, Núñez ha recordado que en este problema ningún municipio de la provincia puede estar solo. Por eso ha pedido al pleno que se enfoque en cuatro puntos:

 

Una campaña de concienciación real. “No un cartel y un olvido”, sino un trabajo educativo sostenido en el tiempo, coordinado desde la Diputación, “porque un ayuntamiento pequeño no tiene presupuesto ni alcance para hacerlo solo”.

 

Apoyo técnico y económico a los municipios pequeños. “Muchos no tienen ni el personal ni los medios para acompañar este cambio de hábitos, y ahí es donde esta casa debe estar”.

 

Una ordenanza tipo o un marco normativo provincial. Que cada ayuntamiento sepa que hay criterios comunes y que tiene respaldo jurídico para actuar con seguridad.

 

Por último, recursos materiales adaptados a la realidad de nuestros pueblos. Puntos limpios, contenedores, soluciones pensadas para municipios de mil o dos mil habitantes, no calcadas de las grandes ciudades.

 

“Esto no puede convertirse en un arma arrojadiza entre partidos. Sería el peor uso posible de un problema que afecta por igual a todos los municipios de esta provincia, gobierne quien gobierne. Lo que hoy pedimos no es un favor para unos u otros: es una responsabilidad compartida”, ha subrayado Luis Miguel Núñez.